Philip Morris y la Unión de Estanqueros renuevan su exitosa campaña conjunta contra el tabaco de contrabando poniendo en marcha una nueva edición de concienciación contra esta lacra social que, en esta ocasión, pone el acento en las actividades delictivas que financia y promueve este comercio ilegal.

Y es que el contrabando de tabaco se ha revelado como una de las fuentes de financiación de las bandas internacionales que suelen dedicarse a la trata de personas e, incluso, al terrorismo. Es el caso de los comandos terroristas que han actuado recientemente en Francia y que, a través de este comercio ilícito, consiguen financiación tanto para sus gastos cotidianos como para la compra de armas. Con sólo vender cuatro o cinco cartones, pueden obtener unos 100 euros al día. Y el consumidor de tabaco ilícito está colaborando con estos grupos, consciente o inconscientemente.

Por eso, esta campaña se centra especialmente en la importancia de informar al consumidor sobre lo que hay detrás del contrabando de tabaco. Y, aunque la financiación de actividades delictivas sea la consecuencia más alarmante, también hay otras que, sin ser tan inquietantes , son igualmente graves:

– La venta indiscriminada a menores, especialmente por cigarrillos sueltos.

– La pérdida de derechos del consumidor ante posibles reclamaciones.

– El impacto en la recaudación de impuestos.

– El cierre de negocios legales y la pérdida de mercado para la agricultura.

– Los riesgos adicionales para la salud al consumir un producto de dudosa calidad, sin ningún tipo de control ni garantía sanitaria.

Nuevamente la campaña girará alrededor de cuatro soportes que irán llegando a los estancos próximamente:

– un póster que incide claramente en las consecuencias del comercio ilícito de tabaco: “Detrás del tabaco de contrabando hay mucho más que tabaco”;

– un folleto que aporta información tanto sobre las actividades delictivas como las consecuencias que genera el comercio de tabaco de contrabando; y

– un video disponible para pantallas en estancos que, en 52 segundos, muestra algunas de las principales operaciones de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las que se han descubierto vinculaciones del contrabando de tabaco con otras actividades ilegales.

– una alfombrilla para el ratón del ordenador de tamaño A3 con la imagen de la campaña.

En esta nueva acción, el lema de la campaña “Di no al tabaco de garrafón” se ha acuñado definitivamente y ha pasado a ser un sello distintivo con entidad gráfica propia. Y como ya ocurrió en la campaña anterior, además de concienciar, se realiza una llamada a la acción, una petición de actuación por parte del estanquero frente al problema del contrabando de tabaco y sus terribles consecuencias. La petición se apoya en algunos consejos para transmitir al cliente que ayuden a reducir la compra de tabaco ilegal:

– Comprar el tabaco solo en puntos de venta autorizados: estancos y máquinas expendedoras.

– Está prohibido vender tabaco por Internet en España, sin excepciones.

– La cajetilla deberá tener el texto de las advertencias sanitarias en español y su correspondiente precinta fiscal.

– No sirve engañarse uno mismo. Si el precio el menor al del producto en el estanco, es un claro indicio de que se trata de tabaco ilegal.