La Unión de Asociaciones de Estanqueros de España quiere manifestar su preocupación por la desproporcionalidad de las medidas incluidas en la nueva Directiva de Productos del Tabaco aprobada por el Parlamento Europeo, que ponen en riesgo la viabilidad de los 13.500 estancos que existen en España que generan más de 26.000 puestos de trabajo.

Una reciente encuesta realizada por la consultora Millward Brown, revelaba que casi la totalidad de los estanqueros considera que la nueva Directiva de Productos del Tabaco traerá consigo, además de un incremento del contrabando de tabaco, falsificación de los envases y pérdida en la recaudación de impuestos. 

En opinión de Mario Espejo, presidente de la Unión de Asociaciones de Estanqueros de España, “la Directiva llega en un mal momento puesto que puede contribuir a un aumento del contrabando que ya es muy alarmante. Algunos estancos se están viendo abocados al cierre, especialmente en Andalucía, y nos tememos que la situación podrá empeorar debido a la aplicación de las medidas contempladas en esta nueva norma europea”.

Medidas como el significativo aumento del tamaño de las advertencias sanitarias o la restricción del uso de ingredientes supondrán una formidable oportunidad para las organizaciones criminales que podrán seguir vendiendo los sabores y formatos a los que el consumidor está acostumbrado sin ningún tipo de restricción, provocando así el incremento del contrabando de tabaco.

Los expendedores garantizan el cumplimiento de las restricciones de acceso de los menores al tabaco. Al contrabandista, difícilmente le importará a quién se vende el producto. Por otro lado,  desde el estanco se recauda una importante partida de impuestos que contribuyen al bienestar común. Las actuales cifras de contrabando que rozan el 12% del tabaco consumido en España, casi el 39% en Andalucía y el 50% en zonas como la provincia de Cádiz, suponen unas pérdidas en la recaudación de unos 1.000 millones de euros para el Estado. El actual sistema de venta minorista garantiza el control de la recaudación fiscal que genera el tabaco que, con más de 9.000 millones de euros, es el quinto mayor contribuyente a las arcas públicas españolas.