Esta medida, que cuenta también con un amplio rechazo social, podría ser aún revocada por el Consejo Constitucional francés tras el recurso anunciado por 60 diputados

En Australia, único país del mundo donde se aplica, no hay resultados que permitan verificar su eficacia

Madrid, 17 de diciembre de 2015. En tercera lectura y, tras ocho meses de intenso debate y fuerte contestación social -los estanqueros franceses se han manifestado repetidamente por todo el país para protestar contra la iniciativa ante la estigmatización de su profesión y temor a la desaparición del negocio-, la Asamblea Nacional francesa ha aprobado hoy el envasado genérico para los productos del tabaco.

La Ministra de Sanidad de Francia, Marisol Touraine, ha logrado imponer su voluntad incluso a pesar del rechazo que ha generado entre las filas del Partido Socialista francés. Esta medida está provocando un fuerte rechazo social y ha contado con la oposición frontal del Senado, que votó en contra de la medida hasta en dos ocasiones, lo que ha obligado a que el empaquetado genérico se haya aprobado hoy de forma unilateral y en tercera lectura en la Asamblea Nacional francesa.

De hecho, miembros del propio partido en el Gobierno han llegado a votar en contra del empaquetado genérico a lo largo del trámite parlamentario, alegando la necesidad de posponer la introducción de la medida hasta verificar su efectividad en Australia, Irlanda y Reino Unido. También han solicitado que la Comisión Europea lleve a cabo una evaluación de impacto ex ante, incidiendo especialmente sobre el objetivo perseguido y las repercusiones que la medida pueda tener en el incremento del contrabando. En este sentido, el portavoz de la Mesa del Tabaco, Juan Páramo, recuerda que “transcurridos ya 3 años desde la implantación del empaquetado genérico en Australia, el Gobierno aún no ha publicado los resultados a pesar de estar obligados a hacerlo al cabo de dos años”.

Pese a haber sido hoy aprobada la radical medida en la Asamblea Nacional francesa, 60 diputados han anunciado que van a presentar un recurso ante el Consejo Constitucional de Francia para que se pronuncie en relación a la constitucionalidad de la misma. En caso de que su pronunciamiento sea contrario, la medida quedaría anulada.

Para el portavoz de la Mesa del Tabaco, Juan Páramo, “la aprobación del envasado genérico en Francia es un ejemplo más de hiperregulación que no va a conseguir los objetivos que se proponen: reducción de la tasa de fumadores y prevenir el acceso de los menores al consumo de tabaco”. “Este es un sector legal ya asfixiado por la hiperregulación, en el que existe un férreo control en la venta de tabaco realizada a través de su red de estancos, como en España”. Ha añadido que “se trata de una medida desproporcionada que ha fracasado en Australia, no consiguiendo que descienda el consumo de tabaco y haciendo que aumente el tráfico ilícito. Además, cuenta con una fuerte oposición no solo en Francia, sino también en la Unión Europea, donde cerca de la mitad de Estados Miembro ya se han manifestado en contra.”

Provocará un aumento del contrabando
“Por el contrario -ha continuado Páramo- ésta medida sólo beneficiará a redes delictivas que utilizan el contrabando de tabaco para financiar actividades como el terrorismo o el tráfico de personas”. En ese sentido el caso de Australia es revelador, ya que el consumo de tabaco ilegal ha crecido un 26% en los años que el envasado genérico lleva aplicándose. “Lo ocurrido en Australia demuestra que el empaquetado genérico es una medida desproporcionada e ineficaz que no está basada en evidencia científica alguna y que, por tanto, no consigue los objetivos de salud que se proponen, expropiando las marcas registradas a las empresas que ya operan dentro de un marco legal hiperregulado; y todo ello, favoreciendo la labor de los que actúan al margen de la Ley”, ha precisado.

Según el portavoz de la Mesa del Tabaco, “el envasado genérico es una medida innecesaria que ya fue rechazada por la Unión Europea en la tramitación de la Directiva de Productos del Tabaco, aún sin trasponerse en España. En este sentido, las propuestas para implantarlo en Reino Unido, Irlanda, Hungría y Francia han recibido la oposición de cerca de la mitad de Estados Miembro de la UE”, entre ellos España. Así, nuestro país se ha mostrado contrario a este tipo de medidas, que ponen en jaque el correcto funcionamiento del mercado interior, al salirse fuera del marco regulatorio de la Directiva europea sobre productos del tabaco recién aprobada.

Páramo ha recordado también que el envasado genérico representa un peligroso precedente para otros sectores económicos, por lo que un total de 158 asociaciones empresariales de 58 países, entre los que se encuentran CEOE, Andema, Amcham Spain y la International Chamber of Commerce en España, han ratificado un manifiesto expresando su oposición a esta medida que merma el entorno empresarial y animando a los gobiernos a proteger las marcas comerciales de manera efectiva y en base al interés público, ya que las marcas son esenciales para identificar y distinguir los productos del mercado.