La Guardia Civil ha intervenido 46,54 kilos de picadura de tabaco en 17 aprehensiones independientes realizadas en Zaragoza entre febrero y septiembre, dentro de las actuaciones dirigidas a erradicar el mercado ilícito y el comercio clandestino de labores de tabaco.
Los agentes detectaron la mercancía, presuntamente destinada a su comercialización al margen de los controles establecidos, durante controles rutinarios e inspecciones fiscales en centros de distribución y empresas de paquetería.
Las investigaciones permitieron identificar como patrón común el uso del canal postal y de las empresas de paquetería como vía de transporte discreta, según ha informado la Guardia Civil.
Para dificultar su detección, los responsables declaraban el contenido de los envíos bajo conceptos falsos o empleaban embalajes herméticos con el fin de distribuir el tabaco directamente a consumidores finales o a pequeños distribuidores ilegales.
Según la Guardia Civil, este sistema aprovechaba el elevado volumen de envíos que gestionan estas empresas para introducir en el circuito comercial tabaco sin elaborar ni fiscalizar, sin las correspondientes cargas fiscales y sin las garantías de trazabilidad sanitaria exigibles.
Ninguna de las aprehensiones superó individualmente los 15.000 euros, el límite fijado para considerar los hechos delito de contrabando, por lo que constituyen infracciones administrativas de contrabando, según la Ley Orgánica 12/1995, de 12 de diciembre, de Represión del Contrabando.
Además, la comercialización y el transporte de picadura de tabaco sin las marcas y precintas del Comisionado para el Mercado de Tabacos incumple la normativa reguladora de los Impuestos Especiales y del mercado de tabacos.
La mercancía intervenida, que carecía de los preceptivos controles sanitarios y tributarios, ha quedado a disposición de la autoridad competente.
La Guardia Civil ha formulado 16 denuncias, remitidas a la Dependencia Regional de Aduanas e Impuestos Especiales de la Agencia Tributaria de Zaragoza para su tramitación.
Los responsables identificados se enfrentan a sanciones económicas proporcionales al valor de la mercancía intervenida, además del comiso y la posterior destrucción de los productos conforme a la normativa aplicable. EFE
