Los “malos” no descansan nunca. Y los estafadores telefónicos han encontrado en esta actividad una forma de conseguir dinero fácilmente y sin grandes riesgos. Si hay ganancias importantes y poco peligro al tratarse de un delito “a distancia”, lo intentarán de mil maneras, una y otra vez. Y nos han informado de que se está produciendo una nueva oleada de estafas telefónicas a estanqueros.
Por eso es crucial que todos los que están detrás del mostrador del estanco, titulares y empleados, estén preparados para este tipo de llamadas.:
- Si la llamada proviene de un número oculto o desconocido, hay que estar en guardia.
- Si nos piden algo poco habitual y además con una urgencia excesiva, hay que sospechar. Analicemos la situación antes de actuar.
- Si se trata de un teléfono desconocido, comprobemos que pertenece a quien dice que nos está llamando. Incluso podemos decirle que estamos ocupados y que le llamamos en un minuto y así podemos llamar al número real y comprobar la veracidad de la llamada. Y si es posible, contrastar la información con otros canales oficiales: otro teléfono, internet, mensajería instantánea.
En cuanto a la operativa, es importante tomar ciertas precauciones:
- Nunca deben facilitarse pines ni datos sensibles por teléfono.
- Nunca deben enviarse fotografías de tickets.
- No debe entregarse ningún ticket antes de haberlo cobrado. Los delincuentes podrían fotografiarlo discretamente y utilizarlo fraudulentamente.
En general, si hay dinero en juego y muchas prisas, conviene parar y reflexionar sobre la situación antes de actuar.
