La Unión de Estanqueros y Philip Morris vuelven a la carga en la lucha para acabar con el contrabando con su cuarta campaña nacional de concienciación al consumidor.

En esta ocasión, con el lema “1.000 millones reducidos a cenizas”, la campaña pone el foco en las consecuencias que tiene la evasión fiscal sobre la economía del Estado y, por tanto, en la inversión en infraestructuras. La imagen de un puente convertido en cenizas viene a ilustrar esta idea ya que, los 1.000 millones que se pierden por la venta ilegal de tabaco de contrabando en España, suponen aproximadamente una quinta parte de la inversión total del Estado en infraestructuras en los Presupuestos Generales para 2017.

La campaña, como es habitual, tiene como objetivo informar a los fumadores sobre las consecuencias del comercio ilícito en nuestro país, en el convencimiento de que un consumidor informado y responsable comprará tabaco legalmente.

Por esta razón, la campaña hace especial hincapié en las consecuencias de la compra de tabaco de contrabando:
– El perjuicio económico por evasión fiscal (1.000 millones € menos en impuestos al año).
– La venta indiscriminada a menores, sobre todo por cigarrillos sueltos.
– La pérdida de derechos del consumidor ante posibles reclamaciones.
– La pérdida de negocios legales junto con la pérdida de mercado para la agricultura.
– Los riesgos adicionales para la salud por consumir un producto de mucha menor calidad y que no ha pasado los controles sanitarios obligatorios.

La campaña “1.000 millones reducidos a cenizas” se distribuirá progresivamente por expendedurías de toda España a partir de noviembre. Como ya es habitual, para difundir la campaña se recurrirá a diferentes herramientas que estarán disponibles para todas las expendedurías que lo deseen: carteles, folletos explicativos de la campaña para los clientes, alfombrillas y proyección de un video en puntos de venta que dispongan de pantallas.